El documento que hace que la AI suene a vos, no a todo el mundo.
Probaste usar la AI en tu escritura y volvió pulida, correcta, y nada tuya. Eso no es un problema tuyo. A la AI nunca le dijeron cómo sonás. El Voice File se lo dice, una sola vez, para que todo lo que venga después vuelva en tu voz.
El Voice File es un documento corto para llenar que guarda cómo sonás, qué creés, y dónde tu trabajo deja de ser algo con lo que la AI puede ayudar. Lo escribís una vez y lo pegás en tus herramientas. De ahí en adelante, los borradores arrancan desde vos y no desde nadie.
Tu nombre, a quién servís, y tu misión en una o dos frases. No una bio para una conferencia. La razón real por la que el trabajo te importa.
Ubicá tu tono en unas cuantas escalas honestas: cálido a directo, jugado a serio, simple a poético. Anotá también tu ritmo. Frases cortas y con filo, o largas que respiran.
Las palabras que son tuyas. Las frases que acuñaste, cómo abrís, las pequeñas mañas que tus lectores reconocerían. Da ejemplos reales, no adjetivos.
Las palabras de moda, los reflejos corporativos, las frases que te dan pena ajena. Escribilas para que la AI tenga una línea clara que nunca cruza. Aquí es donde se atrapa la voz genérica de AI.
Tu punto de vista. Las cosas que decís en voz alta que otros en tu campo no dirían. Esto es lo que mantiene la escritura tuya aun cuando una máquina sostiene la pluma.
Lo que solo vos podés hacer, por encima de la línea: el criterio, la relación, el sentir de tu voz. Y con lo que la AI puede ayudar, por debajo: los borradores, la reutilización, la primera pasada. Nombrarla te mantiene en las partes que son vos.
Cómo vas a ser transparente sobre que la AI ayudó, con tus clientes, tu audiencia, y con vos misma. Una frase simple que te sientas cómoda diciendo en voz alta, decidida de antemano para que nunca estés adivinando.
Tres a cinco cosas que escribiste que suenan más a vos. Un newsletter favorito, un post del que estuviste orgullosa, una transcripción de vos hablando. Este es el material crudo que todo el archivo está hecho para proteger.
Poné tu Voice File terminado en las instrucciones de tu proyecto de Claude o ChatGPT, o en un custom GPT. Se vuelve el contexto contra el que se escribe cada borrador. Deja que la AI cargue la primera pasada, y después haces vos la lectura final. Cuando algo se vuelva a la voz genérica, actualizás el archivo. Así se afina con el tiempo en vez de reiniciarse cada sesión.
Conseguí la plantilla
Conseguí la plantilla para llenar
Decime a dónde te la mando y te envío la plantilla del Voice File, lista para llenar y pegar en tus herramientas.
Tu correo solo se usa para enviarte la plantilla y alguna que otra nota mía. Sin vender listas, sin ruido, te salís cuando querás.
El Voice File es el primer paso. Si querés armar la cosa completa con vos, para que tu AI piense y escriba en tu voz en todo lo que hacés, ese es el trabajo que hago.